24/1/14

El manantial




Con los labios secos, sin una gota de saliva,
y entre cuchillas en la garganta... pronuncié su nombre.
De repente y como un espejismo,
una silueta de mujer...
Mi mano agrietada rodeó mas firmemente
la rama seca que hacía de bastón.
Mis ojos casi cerrados y enrojecidos,
se entreabrieron en un suspiro mas.
Aceleré mi paso cansado,
despojándome de todo peso que venía conmigo.
Mis rodillas se clavaron en el fango.
Mientras sonreías, mis manos apartaban la hierba 
que cubría el manantial.
El agua fría recorría mi garganta seca y sedienta,
...mis ojos te miraban.
Tu silueta se fue desvaneciendo poco a poco.
Aún así no perdí mi sonrisa al verte.


15/1/14

El silencio del viajero




El silencio del viajero.., un silencio roto con los pasos al caminar, sintonía de fondo y en perfecta armonía con la acompasada respiración. El tiempo no es problema, dispongo de todo el tiempo, quizá sea lo único que tenga.Las distancias tampoco son problema, como diría alguno, pies para que os quiero.Salir del ruido, escapar de lo geométrico, de lo absurdo de nuestras propias cárceles, como extraterrestres en nuestro mundo. Liberarse, respirar en lo puro, lo limpio, romper la burbuja que nos envuelve, que no te deja ver mas allá. En el fondo volver a donde pertenecíamos.

7/1/14

El valle virgen




Quizá sea una visión romántica de lo que me gustaría ver en este precioso valle. Cosas de la niñez donde escaparse al monte era la diversión de cada día.
El Valle Txorierri aún conserva zonas vírgenes donde uno se puede perder entre antiguos caminos que conectaban, y aún conectan, caseríos y zonas rurales con los pequeños pueblos de su interior. Perderse entre ellos es uno de mis mejores placeres, siempre en buena compañía y al lado de casa.
No hay muchos claros para encontrar buenas panorámicas pero ya localizados es todo un lujo encontrar un paisaje distinto cada día.